Pensar desde el final hacia el principio. Ander Cia

Entrevistas

02/12/2020 - Lluc Massaguer

Ander Cia es arquitecto, aunque ahora vive inmerso en un mundo de papel, impresión y color. Es vasco pero hace un tiempo que vive y trabaja en Londres. 

1
¿Qué hace que un arquitecto como tú se interese por un mundo como el de la impresión?

A mí en las encuestas que te hacen el último año de instituto para ver qué carrera deberías cursar me salía que me hiciese artista de circo. Lógicamente elegí arquitectura.

«Panopus Printing, donde trabajo»

Luego ya durante la carrera siempre disfruté más de los ejercicios pequeños más relacionados con el diseño gráfico o con comunicar ideas que con los que eran puramente de arquitectura. Al mismo tiempo participé en un montón de actividades que iban desde el montaje de una torre de poliestireno de siete metros a talleres sobre procesos creativos con profesionales de distintas disciplinas. También en esos años estuve muy interesado en la publicación online participando en varias webs y blogs, o más recientemente en concursos tuiteros.

Una vez que pruebas la tinta, ya no hay vuelta atrás.

A eso hay que sumarle que a mi jugar con papeles me ha gustado desde niño y la fotografía ha sido también una de mis pasiones desde la adolescencia, así que… en realidad pasarme a las artes gráficas era un camino natural más que un cambio de rumbo, lo que pasa es que yo no lo sabía.

Cartas de tarot con laminado «soft touch» para Katie Cross

El caso es que hubo un momento en mi vida en el que la arquitectura me iba interesando cada vez menos, y lo que iba descubriendo sobre diseño, artes gráficas e imprenta me iba tirando más y más. También tuve la suerte de conocer en persona a gente como Diego y Diego que me enseñaron muchas cosas relacionadas con el diseño y las artes gráficas así que al final me acabé metiendo a hacer un ciclo de grado superior de artes gráficas en Bilbao y una vez que pruebas la tinta, ya no hay vuelta atrás.

La pena es que si alguien me hubiera avisado antes me hubiera ahorrado unos cuantos años de sufrimiento y noches sin dormir.

Si hay alguien leyendo esto en edad de elegir carrera que siga el consejo que yo no seguí. Haceos payasos. De los de circo.

2
¿Qué semejanzas tienen ambos mundos?

Más de las que pudieran parecer, pero en lo que más es en tener que pensar las cosas desde el final hacia el principio.

Tanto la producción gráfica como la arquitectónica consisten en una serie de pasos donde múltiples profesionales intervienen en cada etapa. Para asegurar que el producto final sea de calidad, evitar errores y ahorrar dinero es imprescindible que en cada una de esas etapas se tenga en cuenta qué necesidades o requerimientos habrá en una fase posterior. Por eso hay que siempre pensar de atrás para adelante.

Hay que prever desde la fase de diseño cuales serán los pasos finales para poder tomar las primeras decisiones.

Simplificando un poco podríamos decir que en la producción de un libro una elección de encuadernación, que está ya hacia el final del proceso, puede determinar una elección de tipo impresión y ésta a su vez una elección de papel y ésta a su vez influenciar el diseño del contenido que se supone que está al comienzo del proceso. O dicho de otra manera, hay que prever desde la fase de diseño cuales serán los pasos finales para poder tomar las primeras decisiones.

Dave Buonaguidi es un artista que hace serigrafía. Muchas veces le escaneamos e imprimimos las «bases» sobre las que plasma su obra.

Ocurre lo mismo en arquitectura. Había un profesor en la universidad que decía que las estructuras de los edificios había que pensarlas desde el garaje, teniendo en cuenta las medidas y recorridos de los coches. Estoy seguro de que muchas personas han sufrido garajes hechos por arquitectos que no escucharon a ese profesor. Esto es también una simplificación porque la escala de la arquitectura a nivel de elementos que la influyen, agentes que participan y el tiempo y el dinero que mueven está a un nivel diferente al de la producción gráfica, pero la idea es la misma.

3
A un apasionado del color como tú ¿qué le atrajo del cielo gris de Londres? 

A ver, aquí tengo primero que aclarar dos cosas. Primero, que yo soy de Basauri, Euskadi, donde el tiempo no es precisamente mediterráneo. Es más, viví muchos años en San Sebastián que es la ciudad española con más días de lluvia al año ¡185! Eso es que llueve uno de cada dos días de media. Aquí llueve pero como es una isla plana sin montañas las nubes vienen… Y se van. En Euskadi empieza a llover en septiembre y para en marzo.

Me pasa mucho aquí que cuando le digo a la gente que soy de España me dicen, oh, espein, echarás de menos el sol, no? Y yo les tengo que explicar que España no es Andalucía, que yo soy del norte, y que a mí el clima de Londres me chorriflipa.

Lo segundo es que Londres es una ciudad de luz y de color (que diría Marisol). Aquí viven más de 8 millones de personas, eso es más que toda Cataluña, o cuatro Euskadis en una sola ciudad. Gente de todas partes del mundo, con su cultura, sus costumbres, su comida… Que personalmente encuentro fascinante y además es muy enriquecedor. Y luego el valor que se la da a la cultura y el arte aquí es diferente a lo que es allí.

Pero vamos, que en realidad yo me vine… Por amor 🙂 Mi chica, Laura, se vino a hacer unas prácticas que se convirtieron en una oportunidad laboral que no iba a tener en casa, y de ahí que yo me viniera con ella se convirtió en algo real.

No tuve ninguna oferta laboral.

No era nuestra idea inicial pero la verdad es que a mí, después de acabar el módulo con un 10 en todas las asignaturas (me gusta contarlo más que por fardar porque creo que tampoco es común y porque lo mío me costó, que el puse interés, ganas y esfuerzo) la verdad es que no tuve ninguna oferta laboral. Y honestamente no pensaba que me iban a llover las ofertas, al final y al cabo la imprenta no es que sea la industria de moda, pero es que no tuve ninguna oferta, ni buena, ni mala, ninguna.

A los seis meses de búsqueda de trabajo tuve una experiencia en una entrevista que ya me enfadó un poco y con el cabreo pillé me un vuelo a Londres y hasta hoy.

4
¿En qué estás trabajando ahora mismo?

Pues hilando con la respuesta anterior, me vine a Londres y la verdad es que tuve una suerte extraordinaria, porque encontré trabajo bastante rápido en una imprenta pequeña, que es lo que a mí me interesaba más que acabar especializado en una máquina concreta, donde hacemos un poco de todo.

Calendario de temporadas de comida para Emma Cantlay de @mainlybreakfast (Un IG que da mucha hambre).

Tenemos mucho contacto con artistas, diseñadores y arquitectos (yo intento dejarla, pero la arquitectura me persigue) y también muchos estudiantes de todo tipo de disciplinas creativas a los que es un gozada ver lo que se les ocurre. Al ser una imprenta pequeña hacemos sobre todo eso, cosas pequeñas en tiradas pequeñas, pero tenemos versatilidad para poder abarcar muchos procesos y la ventaja de estar más a pie de calle que una imprenta más grande.

Además, para lo que no podemos hacer “in house” tenemos socios con los que trabajamos estrechamente, con lo que en realidad podemos hacer frente a cualquier reto que nos propongan.

Yo intento dejarla, pero la arquitectura me persigue.

En un día normal me puede tocar hacer algo sencillo como unas tarjetas de visita, unos vinilos y paneles para una exposición, un banner de 20 metros para una protesta, papel de pared para un hotel, un porfolio de un diseñador de moda, el catálogo de una tienda, los planos de un paisajista, o escanear, corregir el color e imprimir reproducciones en giclee de una serigrafía u óleo de una artista, o los dibujos de una tatuadora.

5
¿Qué te depara el futuro?

Pues en el mundo en el que vivimos ahora mismo es difícil adivinar que pasará, entre el Coronavirus y el Brexit está el futuro un poco incierto, pero de momento nos quedamos por aquí.

En lo profesional, seguir aprendiendo. Yo sigo siendo relativamente nuevo en todo esto, así que sigo aprendiendo todo lo que puedo sobre impresión, gestión de color, papeles, tintas, máquinas y procesos. Este mundo, como decía al principio, engancha, y tiene muchísimas posibilidades que no todo el mundo en el ámbito creativo conoce, ni tienen que conocer. Para eso estamos nosotros, para ayudar a materializar esas ideas.

¡Muchas gracias, Ander!